Archivo

Artículos etiquetados y‘La Raza’

El Viaje. Historias de la Raza (II)

21 Octubre, 09 El Enano Rojo 4 comentarios

Pasaré poco tiempo más en Londres. Mis destinos y los del Clan me llevarán hacia Oriente, lejos. Desde allí seguiremos en contacto, mi querido alumno. Mi querido vástago. Por ahora los motivos de mi viaje quedarán oscurecidos. Ya sabes que te amo.

Recuerda siempre mantenerte en la ciudad. Actúa como te he enseñado. Sobre todo no te dejes ver. Aléjate de aguas estancadas y modera tu alimentación, sin descuidarla. Evita La Raza, en la medida de lo posible, pero aplica sus reglas, las reglas del Clan.

Podrías venir conmigo pero aún no estás preparado. Serías mi punto débil y éste viaje no me gusta. En absoluto. Allí tendré un salvoconducto. Ningún documento, todo en persona. Destruye ésta comunicación en cuanto puedas, como te dije. También llevaré una reliquia del Clan para mi inmunidad en Oriente, y mostraré la cruz del maestrazgo si es necesario. Todo eso me protege. Además llevaré todas mis armas.

Llevo largo tiempo observando a los nuestros. Algo tenebroso se levanta desde Oriente y tengo que saber qué es. Lo advertí en el momento en que Arcan me solicitó para éste viaje. Allí hallaré algo más de lo que busco, ahora lo sé. Hay algo más oculto aún que La Raza y tendré que bajar profundo para verlo con mis propios ojos. Con mis propios ojos muertos.

Ya sabes que podrían darnos muerte por comunicarnos así, y ya sabes lo que pienso al respecto. Las runas no son importantes ya para nosotros, ni el resto de nuestros idiomas ancestrales, ni la escritura caligráfica. Aún no estás preparado y hay muchas otras prioridades. Ya te enseñaré nuestra escritura y desterraremos entre nosotros el lenguaje humano. Destrúyelo, repito.

Puedes seguir con tus dibujos de gárgolas, que eso te distraiga. Sé que te estoy tratando como un crío, pero por primera vez en mucho tiempo, he vuelto a ser el que fui como neonato… Vuelvo a ser el hombre temeroso de la muerte.

Este viaje no me gusta.

Adiós.

La primera Gran Guerra

30 Septiembre, 09 El Enano Rojo 5 comentarios

Sólo unos pocos sobrevivieron. Estuvimos con un pié dentro del abismo, al borde de la extinción. Hasta entonces nos creímos superiores pero muy pocos sobrevivieron para contarlo.

La reunión de los hombres los hizo más fuertes, y nuestros métodos de caza quedaron obsoletos muy pronto. Sin darnos cuenta.

Uno sólo de nosotros se bastaba para esquilmar una tribu, una manada, y entre nosotros nos dividíamos los caminos, cada palmo de tierra, cada hombre o mujer. No había reglas más que las de la depredación. Atacábamos en soledad y silencio y la comida abundaba. Controlábamos La Ira.

Hasta entonces acechábamos cerca de cuevas o rios y aprovechábamos la noche, como no podría ser de otro modo. Para cuando echaban en falta a algún miembro ya habían partido y nosotros, tras ellos.

Entonces ocurrió. Aprendieron a dominar la tierra, a alimentarse de ella para siempre, y advirtieron nuestra maléfica y peligrosa presencia. Pasamos de ser cazadores a ser presas. No hay documentos humamos sobre ésta guerra, pero existió. Por supuesto que existió. La escritura humana no tardaría en surgir.

La Raza sufrió un aplastamiento brutal y casi inmediato, sin par en la historia. Ocurrió en todos los lugares a un tiempo, como si una única mente los guiara. Fué el despertar de los humanos. Nosotros quedamos casi extintos, extenuados, desterrados, asesinados a plena luz del día, quemados en la noche.

Nos enseñaron un nuevo miedo y un nuevo dolor, miedo a la soledad, a la muerte si. A la muerte.

Desde entonces tememos a los humanos y ya es tarde para considerarlos nuestros hermanos. Pagamos cara la afrenta. Pagamos caro el saber que no éramos los dueños del planeta. El mismo planeta nos lo recuerda cada día con el único ojo del que llamásteis Dios Sol.

Pero sin saberlo, los humanos nos dieron una segunda oportunidad: Las Ciudades. Una gran enseñanza: Los Clanes. Una habilidad: La ocultación. Un miedo: La extinción.

Fué la primera Gran Guerra. Hubo algunas más.

Bienvenidos a Las historias de La Raza.